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TALLAS

INFORMACION, CONSEJOS Y RIESGOS

Las 4 Razones de Oro

POR QUE DEBO MEDIR

Las 4 Razones de Oro

​El "Efecto Colgante" (Estética y Visibilidad)

Esto es decoración, cariño, no funcionalidad. Si la joya queda muy ajustada, se entierra en el pelaje y desaparece (gastaste dinero en algo que nadie ve). Si queda muy floja, cuelga tanto que parece que le robaron el collar a su abuela. La joyería debe tener la caída perfecta (el drapeado) para lucir sobre el pecho o el lomo, dependiendo del diseño.

Seguridad Anti-Accidentes (El "No te muerdas el diamante")

Ojo aquí, que esto es crítico en joyería. Si el collar queda flojo, la mascota puede tratar de quitárselo, atorar la mandíbula inferior en la cadena o meter una pata. Resultado: pánico, veterinario y tu hermosa pieza de joyería destrozada en mil pedazos. No queremos que Firulais se coma las perlas.

Integridad de la Pieza (Cuidar la Mercancía)

Tus piezas son delicadas (bisutería gama media/alta). No están diseñadas para resistir los tirones de una correa (no son para pasear). Si el cliente compra una talla chica y lo fuerza para cerrar, va a reventar el broche o el hilo acerado por la tensión constante del cuello al moverse. Medir evita que revienten tu trabajo por pura presión física.

Comodidad y Roce (El "Beauty is NOT pain")

A diferencia de un collar plano de tela, la joyería tiene textura (cuentas, cadenas, dijes). Si queda apretada, esas texturas se clavan en la piel y el movimiento constante crea fricción. No queremos que el perro termine con el cuello pelón o irritado por culpa de un collar "fashion" mal ajustado. Eso es cero clase.

​Las Consecuencias de no medir (El Desastre Fashion)

​Si no miden, esto es lo que van a provocar:

Autolesiones y Pánico: El perro se atora la pata o el hocico en el collar flojo y se lastima tratando de liberarse.

​La "Joya Invisible": Compran algo hermoso que termina enterrado bajo los rollos del cuello o el pelo largo por estar muy justo.

​Rotura Inmediata: El cliente fuerza el cierre, la joya está bajo tensión máxima y ¡pum!, explota al primer ladrido. Y luego te van a reclamar que "tu producto salió malo" (cuando en realidad, ellos compraron mal).

​Dinero a la Basura: Joyería personalizada o ajustada es difícil de revender si te la devuelven.