El agua, el jabón y el cloro son enemigos mortales del brillo. Quítale el collar antes del baño, de meterse a la alberca o si va a salir a revolcarse en el lodo. ¿Te bañas tú con tus perlas puestas? Exacto. Pues tu perro tampoco.
Limpieza de Diva (Solo en seco):
Para limpiarlo, usa un paño suave y seco (tipo microfibra). Nada de químicos agresivos, alcohol o limpiadores industriales. Si tiene mucha mugre, un paño ligeramente húmedo y secar de inmediato. Trátalo con cariño, no estás tallando la estufa.
Perfume lejos, por favor:
Si le pones perfume a tu mascota (que ya es mucho decir), hazlo antes de ponerle el collar y deja que seque. Los químicos de las lociones corroen los acabados metálicos y opacan las piedras.
Almacenamiento VIP:
Cuando no lo use, guárdalo en su bolsa o caja, lejos de la humedad. No lo avientes al cajón de los juguetes mordisqueados. El orden conserva el estilo.